BRASILIA.- El ministro de Turismo de Brasil, Pedro Novais, dimitió ayer tras denuncias de desvío de dinero público, convirtiéndose en el cuarto ministro que deja el gabinete en tres meses por acusaciones de corrupción. "El ministro presentó su carta de dimisión. Fue al gabinete (de la presidenta) con el vicepresidente, Michel Temer", reveló la ministra de Comunicaciones, Helena Chagas. El ministerio de Turismo también confirmó en una escueta nota la dimisión. Temer y Novais pertenecen al Partido de Movimiento Democrático, aliado del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff. "Folha de Sao Paulo" denunció el martes que una empleada doméstica del ministro dimitido fue pagada durante siete años por el Congreso cuando él era diputado. Ayer, el rotativo denunció que la esposa de Novais usaba un empleado de la Cámara como chofer. Novais, de 81 años, negó la acusación y afirmó que la persona que pagaba el Legislativo cumplía la función de secretaria y no de empleada doméstica. El ministerio de Turismo enfrenta una investigación por millonarios desvíos de dinero público y la policía ordenó en agosto la detención de 38 personas vinculadas a la cartera, entre ellos su número dos. Una ola de casos de corrupción le costó a Rousseff otros tres ministros en los últimos meses. (AFP)